Adicción a Internet y Redes Sociales


TEST PARA VALORAR LA ADICCIÓN A INTERNET

En la actualidad existen test sencillos que pueden orientar sobre una posible adicción a internet y indicarnos la necesidad de solicitar ayuda.
Para completar el test accede a este link:
http://www.adicciones.org/diagnostico/formularios/dx-internet.html
(Dr. Saúl Alvarado)

INVESTIGACIONES QUE SOSTIENEN LA EXISTENCIA DE LA ADICCIÓN A INTERNET

Dra. Kimberly S. Young

Dra. Kimberly S. Young (1996) (Universidad de Pittsburgh -Bradford) hablan de "La aparición de un nuevo trastorno mental"(Young, 1996). Con este título publica los resultados de un estudio cuya conclusión es la existencia de un trastorno por dependencia de Internet similar al juego patológico.

La autora parte de la existencia de la dependencia a los ordenadores y la dependencia a los videojuegos, además de aceptar en un rango de igualdad (con las clásicas) todo tipo de dependencias. Adapta los criterios del juego patológico a términos relacionados con Internet, sin introducir ninguna otra modificación, de modo que si se cumplían los criterios positivos en cuanto a su numero se aceptaba un diagnostico de dependencia a Internet.

La autora reclutó los sujetos de su muestra poniendo anuncios en los grupos de noticias de Usenet y en los campus de universidades y otros centros de enseñanza. El grupo experimental (adictos a Internet) estuvo formado por 157 varones y 239 mujeres. La edad media para los varones fue de 29 años y 43 para las mujeres con un nivel académico de 15, 5 años de escolarización. El 42% de la muestra estaba formado por desempleados (amas de casa, discapacitados, jubilados o estudiantes). El grupo de control estaba formado por 64 varones y 36 mujeres con una edad media de 25 años para los varones y 28 para las mujeres y su nivel educacional de 14 años.

El tiempo invertido en Internet por los sujetos del grupo experimental fue 38,5 horas/semana. Para obtener estas cifras se resto el tiempo de conexión que tenía una justificación laboral o académica. Los recursos mas utilizados por los sujetos de este grupo fueron los chats y MUD’s (Juegos en línea), en tanto que el grupo de control utilizó mayoritariamente la Web y el e-mail. La mayor parte de sujetos del grupo experimental reconoció tener problemas moderados o severos en las áreas familiar, laboral, académica y de la salud secundarios a su uso de la Red (la autora no especifica como se realizó la valoración de estos problemas).

La autora señala que un porcentaje importante de sujetos que se consideraba completamente atrapado por la Red, no tenía ninguna intención de disminuir o eliminar esta conducta. Otro grupo importante de sujetos había realizado diversos intentos por reducir sus tiempos de conexión sin resultados positivos, viéndose obligados a tomar decisiones drásticas cuando las consecuencias de esta conducta se volvían insostenibles (deshacerse de sus módems, cancelar sus cuentas de acceso o incluso desmantelar toda la instalación informática). Cuando esta circunstancia se producía aparecía un intenso deseo ("Craving") similar al de otras adicciones.

La autora de este trabajo mantiene y dirige un sitio WEB en el que se ofrece tratamiento para todo tipo de dependencias psicológicas a través de Internet. Su estudio quizá sea el de mayor extensión y se compone de un cuestionario cuya impresión ocupa la nada despreciable cantidad de 33 páginas. Sin embargo por el momento no es fácil encontrar datos acerca de la explotación de este enorme cuestionario.
Este trabajo se estructura en las siguientes partes:
1. Patrones conductuales de uso de Internet.
2. Perfil de personalidad.
3. Razonamiento.
4. Escala de depresión.
5. Escala de búsqueda de sensaciones.
6. Datos demográficos.
K.S.Young considera que una persona presenta el IAD si responde modo afirmativo a cuatro o más de los siguientes ítems (ver también autotest en el apartado anterior):
  • AUTOTEST:
    ¿Se siente preocupado por lo que ocurre en Internet y piensa frecuentemente en ello cuando no está conectado?
    ¿Siente la necesidad de invertir más y más tiempo conectado para sentirse satisfecho?
    ¿Es incapaz de controlar el uso de su conexión?
    ¿Se siente inquieto o irritable cuando intenta disminuir o eliminar sus salidas al ciberespacio?
    ¿Se conecta para escapar de sus problemas?
    ¿Miente a sus familiares y amigos en lo relativo a la frecuencia y duración de sus conexiones?
    ¿Corre el riesgo de perder una relación importante, un trabajo, una oportunidad académica o su carrera por su uso de la Red?
    ¿Sigue conectándose después de pagar facturas importantes por sus conexiones?
    ¿Cuándo pasa un tiempo sin conectarse se siente más malhumorado, irritable o deprimido?
    ¿Permanece conectado durante mas tiempo del que inicialmente pensaba?

Entre los signos de alerta respecto a posibles problemas con el uso de la Red menciona:
  • Comprobación compulsiva del correo electrónico.
  • Tendencia reiterada a anticipar la próxima conexión a la Red.
  • Quejas de terceros respecto a que se invierte mucho tiempo conectado.
  • Quejas de terceros respecto a que se gasta demasiado dinero en conexiones a Internet.

La Dra. K.S. Young se ha limitado a publicar, por el momento, un artículo en el que presenta el caso de una mujer de 43 años, sin antecedentes de trastorno adictivo, que "demuestra" como las personas no orientadas a la tecnología pueden presentar problemas con Internet. Se espera que presente sus resultados en el verano de 1997 en el Congreso de la APA (American Psychological Association). Ha fundado el Centro para el "Tratamiento de la Adicción On Line" (Center for Online Addiction) en la WWW.El resto de referencias a este trabajo no son mas que declaraciones de la autora sobre el potencial peligro de "la Red". ("Es una enfermedad más real que el alcoholismo").
Viktor Brenner (1997). (Marquette University Counseling Center and SUNY-Buffalo. Milwaukee, WI)

Como primer paso a la definición y aceptación del IAD o entidades afines se plantea la necesidad de conocer los hábitos reales de utilización de la Red de la comunidad cibernauta (su trabajo no se limita a la población estadounidense). Diseñó un cuestionario en el que además de los datos de filiación, incluía 32 ítems relacionados con cuestiones extraídas de los criterios de abuso de sustancias del DSM-IV, reformuladas en dirección a las dificultades para organizar el tiempo adecuadamente. Además se añadieron cuatro ítems orientados a valorar la posibilidad de respuestas al azar.Los resultados fueron:
  • El formulario obtuvo 408 accesos desde 25 países que supusieron 185 cuestionarios válidos.
  • La edad media fue de 32 años (sd=10.5), el nivel académico medio de 15 años de escolarización (sd=2,6), permaneciendo conectados un promedio de 21 horas semanales (sd=14).
  • Cabe destacar que un 17% de la muestra reconoció permanecer conectado 40 o más horas semanalmente.
  • El 32% de sujetos eran solteros, el 20% casados y el 38% divorciados.
  • La antigüedad media en Internet fue de 24 meses (sd=22.0) con un 24% de sujetos que tenían menos de 6 meses de antigüedad y un 11% con mas de 5 años.

El autor incide en que esto estudios representan a un subgrupo de navegantes compuesto por personas interesados en conocer el impacto de Internet en la sociedad. Por el contrario subdimensiona a aquellos grupos que buscan la relación interpersonal directa y que suelen ser usuarios de chats u otros recursos interactivos, por otra parte estos sujetos –considera- son los más propensos a presentar problemas de alcance clínico.

El tiempo habitual de conexión por semana se sitúa alrededor de las 20 horas y eventualmente algo más. Prácticamente el 50% de la muestra reconoce alguna incidencia en su trabajo, pero menos del 10% han tenido problemas de relevancia con sus jefes o tutores académicos.

Respecto a las conductas de riesgo cabe destacar que casi el 40% de los sujetos han dado algún paso encaminado a conocer en el mundo real a alguien que solo conocían en la red, sin embargo muy pocas de estas acciones han cristalizado en conductas de riesgo (P. Ej. nuevas parejas sexuales), resultando la mayoría de relaciones establecidas de carácter laboral o escolar.

Considera que hay un subgrupo de usuarios a quienes la Red les ha producido una serie de problemas no objetivables en la mayor parte de la muestra. El autor considera que antes de aceptar el concepto de Adicción a Internet debe investigarse exhaustivamente su realidad y deben solventarse problemas metodológicos importantes derivados del hecho de obtener la información de voluntarios de la Red que representan solo a subgrupos muy específicos, iniciados en estos temas y con un elevado consumo secundario a sus intereses generales.

El cuestionario que se diseñó para realizar el estudio se denominó IRABC (Internet-Related Addictive Checklist). Empieza con una serie de preguntas orientadas a obtener datos de filiación y demográficos (edad, sexo, educación, antigüedad en Internet y tipo de conexión). El cuestionario de conductas adictivas constaba de 32 cuestiones derivadas del abuso de sustancias, tal y como el DSM-IV lo define, adaptadas al uso de Internet. La mayor parte de estas preguntas se orientaron hacia las dificultades en organizar el tiempo adecuadamente. Se incluyeron también dos tipos adicionales de preguntas; tres estaban orientadas hacia el freeware, intentos gubernamentales por controlar la Red y recursos para adultos. Cuatro ítems mas estaban orientados a controlar la posibilidad de respuestas al azar (escala de infrecuencia de Jackson, 1974).

Instituto Federal Suizo de Tecnología (1996).


Egger y Rauterberg realizan un estudio similar al de Viktor Brenner. Se basó en un cuestionario instalado en una pagina Web, durante cuatro semanas. Se recogieron 450 cuestionarios considerados válidos, con origen, -la mayor parte- en Suiza. El grupo estuvo compuesto por un 84% de varones, con una media de edad de 30 años y con una formación de nivel secundario en un 55% de los casos. Nuevamente los autores reconocen el sesgo que supone esta forma de recoger la información puesto que los sujetos interesados en las actividades de mayor potencial adictivo (Chats y juegos en red) no necesariamente invierten cantidades de tiempo importantes en la navegación por la WWW.

Este trabajo cuenta con la particularidad de que se realizaron comparaciones entre un grupo experimental compuesto por "adictos a Internet" y un grupo de control formado por sujetos cuya conducta en la Red se consideraba normativa. Cabe destacar que la asignación a uno u otro grupo se realizó basándose en la respuesta dada por los participantes a la pregunta "¿Se considera Ud. Un adicto a Internet?. Este procedimiento supone que no existe un concepto de dependencia objetivo que sirva de guía, puesto que cada sujeto interpreta el termino "adicto" desde su propia perspectiva. Esta claro que en este grupo se concentrara un elevado número de usuarios de alta frecuencia si bien ello no debe necesariamente igualarse con la situación de dependencia. Además se creó un tercer grupo integrado por aquellos sujetos que optaron por la opción "no sé" a esta pregunta.

Evidentemente esta característica constituye tanto el punto innovador de este trabajo frente a los demás como el principal punto débil ya que no se puede considerar como criterio suficiente y objetivo el de la propia percepción de los sujetos. Es sabido como los jugadores de videojuegos tienden a sobrestimar el tiempo que pasan ocupados en esta actividad. Es posible que algo similar ocurra con los sujetos mas interesados en Internet, a la vez que podemos suponer que los sujetos cuya actividad resulte extremadamente intensa puedan minimizar su valoración. Pese a ello se consideró que el 10.6% de sujetos que formaron la muestra se adscribía a este grupo. Las comparaciones se realizaron basándose en tres grupos:
  • IA (grupo de adictos)
  • DK (grupo que no contesta a esta pregunta)
  • NA (grupo de no adictos)

Se obtuvieron diferencias significativas en los siguientes aspectos:
  • Respecto a los temas de naturaleza social los sujetos del grupo IA demostraron conocer a mas gente en la Red y sentirse mas perjudicados en su trabajo, finanzas o vida social que los del grupo de NA.
  • En cuanto al uso de Internet cabe destacar como los sujetos del grupo IA presentaron los mayores incrementos en el tiempo de conexión en el último año, invirtieron más horas por semana en el IRC y en la WWW. También participaron en mayor medida en grupos de autoayuda y solicitaron con más frecuencia consejo médico, psicológico o religioso. En este apartado cabe también destacar el hecho de que demostraron estrategias más originales para la búsqueda de la información cuando esta no se podía obtener mediante los procedimientos habituales.
  • En cuanto a los sentimientos acerca de la Red cabe destacar como los sujetos del grupo IA sintieron la necesidad de utilizar la Internet cuando no se hallaban conectados, tendieron a anticipar con más frecuencia su próxima conexión, se sintieron más nerviosos cuando se bloqueaba o restringía su acceso. También experimentaron mayores sentimientos de culpa o de tristeza después de permanecer conectados durante largos períodos de tiempo. También los temas relacionados con Internet aparecieron con mayor frecuencia en sus sueños a la vez que tendieron más a preguntarse que ocurría en la Red cuando no estaban conectados.
  • En cuanto al manejo del tiempo, por lo general los sujetos del grupo de IA invirtieron más tiempo conectados del que inicialmente habían planeado, mintiendo con mayor frecuencia a sus amigos acerca del tiempo que habían estado conectados, aunque estos también les formularon quejas más frecuentes acerca de este tema. También intentaron con más frecuencia restringir sus períodos de conexión, perdiendo más a menudo la noción del tiempo durante sus conexiones.
  • Los ítems del apartado de datos personales revelaron que los sujetos del grupo IA dedicaban más tiempo a sus ordenadores que a su ocio, también adquirían mayor número de libros o revistas relacionados con estos temas y conocían a más adictos que el resto de sujetos.

No se registraron diferencias significativas en las siguientes variables:

  • Aspectos sociales: No existieron diferencias respecto al número de personas con las que habitualmente se comunicaron los sujetos de la muestra, ni con el número de personas que habían conocido personalmente después de haberlo hecho en el ciberespacio.
  • Uso de Internet: No se constataron diferencias en la antigüedad en la Red ni en el uso de servicios como e-mail, FTP o Usenet News.
  • Datos personales: Sexo, edad, forma de convivencia, horas por semana.

A la vista de estos resultados los autores se inclinan a considerar la existencia de una conducta de características adictivas derivada del uso intenso de Internet, sin embargo también recalcan como las diferencias entre los ítems que hacen referencia a los criterios de diagnóstico de un trastorno de estas características no presentan las diferencias tan intensas que se encontrarían en las respuestas a esos mismos ítems en sujetos afectos de cualquier otra adicción.

El estudio de Malta.

En este trabajo se intenta ofrecer una descripción acerca de las características del usuario maltés, con especial énfasis en las necesidades que se satisfacen en la conexión. Se intenta responder a las siguientes preguntas:
  • ¿Qué necesidades se satisfacen conectando a Internet?
  • ¿Se diferencian los sexos en el uso de Internet?
  • ¿Influye Internet en las relaciones interpersonales?

Este trabajo parte de una muestra de 388 sujetos, recogiéndose los cuestionarios entre Noviembre de 1966 y Marzo de 1997.
  • El 80,7% fueron varones y el 19,3% mujeres. El 34,8% tenía una edad comprendida entre los 19 y 25 años y el 21,1% entre 13 y 18.
  • El 65,7% fueron solteros y el 32,2% casados.
  • El 44,1% estaba constituido por sujetos activos laboralmente y el 38,7% lo constituían estudiantes y sujetos en otras situaciones.
  • El 33% poseía estudios universitarios, el 28,4% estudios secundarios y el 27,1% estudios primarios.

En general estos resultados coinciden a grandes rasgos con los de otros estudios similares; usuario varón, soltero, con un nivel de instrucción elevado. Cabe destacar que el 93% de los sujetos tenía una antigüedad en la Red de un año o inferior, lo que probablemente guarde relación con una baja penetración de estos recursos en el país de origen en 1996-1997 (en este mismo período en nuestro país el 81,4% de los navegantes tenia una antigüedad de dos años o menor).

Los recursos mas utilizados son la WWW y el correo electrónico, que constituyen lo que podríamos denominar como recursos universales (utilizados regularmente por el 98,5% de los sujetos y 97,2% respectivamente). La frecuencia de conexión es diaria para el 27% de los sujetos y el 78% se conecta por lo menos 4 veces por semana. El tiempo de conexión semanal oscila entre las 3-15 horas (62,6%) apareciendo un grupo constituido por el 6,2% de los sujetos que se conecta durante mas de 40 horas semanales. La mayor parte de sujetos conectaron desde sus propios domicilios (92%), el 29,4% lo hizo desde su trabajo, el 8,8% desde centros académicos y el 1,8% desde cybercafes (nótese que puede darse el caso de que un sujeto conecte desde mas de un lugar, por lo que la suma de porcentajes es superior a 100).

Conclusiones:
En cuanto a las motivaciones para usar Internet se obtuvo una lista de seis motivos básicos de ellos los tres más importantes fueron:
Escape: Incluye huir de los sentimientos de soledad, evitar sensación de tedio de la vida cotidiana y mantenerse en contacto con más gente evitando el aburrimiento.

Búsqueda de información:
Interacción social: Incluye relacionarse con amigos, conocer nueva gente e intercambiar información.
Las diferencias ligadas al sexo, parecen apuntar mas hacia los contenidos que se utilizan en Internet que a las habilidades para el manejo de la Red. Contrariamente a la creencia popular, Internet no afecta negativamente a las relaciones sociales, incluso parecen darse con relativa frecuencia elementos positivos como son el establecimiento de nuevas relaciones o hacer posible el mantenimiento de relaciones a distancia. Se contempla la posibilidad de dependencia de Internet como un riesgo remoto.


Otros trabajos:

  • Kathleen Scherer (1997) encontró que los sujetos clasificados como dependientes conectaban una media de 11 hrs/semana. En este estudio se aceptaron como dependientes a aquellos sujetos que puntuaron en 3 o más de los 10 ítems de la escala de dependencia, por lo que se puede esperar un elevado numero de falsos positivos en relación al trabajo de Brenner.

  • Morahan-Martin y Schumaker (1997) establecieron la cifra de 8,5 hrs/semana como promedio del grupo de usuarios patológicos. Estos sujetos eran usuarios especialmente importantes de FTP y de los juegos interactivos. Curiosamente estos sujetos no usaban de un modo especialmente importante los chats.

  • Keith Anderson (1997) en un estudio en base a 1000 estudiantes de múltiples universidades en todo el mundo estableció el uso medio de Internet en 9,5 hrs/semana. Este estudio constato que la FTP, juegos interactivos y chat se hallaban incrementados respecto a los sujetos no abusadores.